Wikipolítica Jalisco organiza la primera de las Sesiones EnCo

El pasado 9 de diciembre el equipo de Wikipolítica Jalisco organizó la primera de las Sesiones EnCo.

En este marco, María José Barlassina, coordinadora pedagógica de la Academia, participó de la apertura del evento y el equipo de Wikipolítica acercó contenidos del Diplomado en Innovación Política a personas motivadas en activarse e incidir en las problemáticas locales.

A continuación te presentamos todos los detalles sobre el evento:

Sesiones EnCo: inseguridad en la comunidad

Fecha: 9 de diciembre del 2017 (11:00-13:00 hrs).

Lugar: Hospicio López Cotilla #1580

Participantes: Miembros de instituciones públicas, académicas y organizaciones de la sociedad civil.

Sesiones EnCo, es un espacio para comprender y comparar procesos de personas que como nosotros han optado por seguir nuevos modelos de gobernanza. Creemos que es por medio de la experiencia de otros, como se refuerza y se impulsan las ideas.

En esta primera sesión, el punto de partida fue la organización y acción de  la colonia Balcones Oblatos en Guadalajara, para incidir ante la inseguridad, violencia y delincuencia a la que se exponían.

Momento concreto

Este proyecto  surge como parte de un Proyecto de Aplicación Profesional (PAP) del ITESO, a la que conforme su avance, se suman actores como la Policía de Guadalajara y la  Secretaría de Desarrollo Social de Guadalajara para la restauración de calles, banquetas y fachadas.

La colonia presentaba algunas problemáticas como inundaciones por territorio irregular, espacios públicos privatizados o abandonados, delincuencia, pandillerismo, cacicazgos y líderes negativos y zonas olvidadas por inversión pública.

Algunos de los proyectos que se desarrollaron para la intervención fueron la renovación de la calle Hacienda de Cedros, la gestión de festivales comunitarios, la construcción de la skatopista, espacios para el diálogo como “Tardes de café” y la conformación de un comité de seguridad escolar.

Para su desarrollo se utilizaron instrumentos de gestión social como herramientas para la resolución de conflictos y diagnóstico y diseño participativo para las intervenciones en espacios públicos.

Al finalizar el proyecto, se logró contactar con un fondo gubernamental para continuar con las intervenciones cada 3 meses, fortalecer el vínculo con la comunidad y dar seguimiento a los proyectos. Además de alcanzó a reducir el índice de casos delictivos, en el 2013 se identificaron 66 casos y en el 2017, 3.

Momento reflexivo

Algunas de las inquietudes de quienes participaron en la sesión fueron sobre cómo se puede recuperar la confianza entre vecinas y vecinos, porque si este no existe, difícilmente podremos confiar en las instituciones.

No se trata de buscar responsables. Es cierto que el gobierno tiene una responsabilidad, pero nosotros también. Necesitamos adueñarnos de la solución y proponer acciones.

Carlos Pelayo, activista y miembro de Las Otras Caras de la Ciudad, mencionaba que uno de los obstáculos que tuvieron –y que todavía trae consigo consecuencias– fue que el vínculo se formó con un grupo selectivo de la comunidad, quienes por otros motivos han tenido que separarse del proyecto y no han podido darle continuidad. Por ello, se consideró que es primordial generar capital social, innovar  y potencializar las capacidades que tienen las y los miembros de la comunidad para hacer un cambio social.

Otra de las recomendaciones que aportaron las y los participantes fue que el primer acercamiento debe de ser escuchar a la comunidad, procesar lo que dicen, comprender la parte emocional y sus necesidades antes de cualquier intervención. Escucharles para a partir de ello construir una solución junto a ellas y ellos.  De lo contrario, se puede caer en una lógica paternalista y anular la posibilidad de que la persona pueda diseñar acciones y soluciones que pueda implementar por sí mismo. Es importante siempre tener en cuenta que se trata de un acompañamiento, no de nuestra lucha.

Se insistió en la metodología y evaluación de proyectos sociales para la prolongación de sus resultados. No es suficiente improvisar –sobre todo en contextos complicados– debe de haber planeación y acompañamiento de personas que tienen experiencia y conocimientos en intervención social.

Es común que en los proyectos de intervención social nos enfoquemos en las primeras etapas, sobre todo en la socialización y primeros acercamientos con la comunidad sin tener claridad de cuándo es el momento para concluir el proyecto. Es necesario fijar desde un inicio indicadores que señalen cuando los objetivos se han alcanzado y es momento de terminar la intervención.

Momento abstracto

Sobre las herramientas y recursos que refuerzan e impulsan este tipo de intervenciones, se hizo la recomendación de partir por un árbol de problemas para identificar las causas que pudieran estar detonando la problemática.

Se propuso también utilizar metodologías como IAP (investigación-acción-participativa) para pasar a la comunidad de “objeto de estudio” a “protagonistas de la solución” y así adecuar el proyecto a sus necesidades y capacidades.

Por otra parte, se consideró que la interacción entre instituciones no sólo es posible sino deseable. Se necesita de ellas para el reconocimiento y fortalecimiento de proyectos. Las instituciones también son humanas, tener empatía con ellas y ellos para escucharnos y construir juntos.

Algunos de los proyectos sociales parten de inquietudes particulares, pero se necesita de la colaboración y de la creación de redes para su ejecución. Es imprescindible la escucha activa y generar empatía con todas las personas involucradas en el proyecto, tanto en su planeación, ejecución y resultados.

Se insistió también en los canales de comunicación con quienes resultaran beneficiados con el proyecto. El encuentro, vernos de enfrente y reconocernos es uno de los canales más viables para escucharnos y comprendernos.

Al momento de realizar talleres o capacitaciones con la comunidad, tener en cuenta que las habilidades se modelan, no se transfieren. No se puede implementar un modelo fijo, cada comunidad tiene su propio contexto, problemáticas y capacidades.

Momento activo

Finalmente se abrió discusión entre quienes participaron para determinar líneas de acción que puedan seguirse en nuevos u otros proyectos existentes.

Se hizo énfasis en que es imprescindible saber problematizar para contextualizar la línea del proyecto y que las acciones realmente impacten en  las necesidades identificadas. En este caso,  la violencia es un síntoma de las desigualdad de nuestra sociedad, por lo que se debe de incidir directamente ante estos factores y causas para disminuirla.

En los acercamientos evitar prometer lo que difícilmente pueda cumplirse, o bien, dependa de otros actores o situaciones fuera de nuestro alcance. Por lo demás identificar quienes son los líderes actuales, ya que serán semilla de nuevos líderes que darán continuidad a los proyectos comunitarios. Resulta esencial cultivar capital social y generar confianza entre todos los y las miembros de la comunidad, formar aliados para que puedan generar sus propios procesos de incidencia local.

A lo largo del proyecto, recibir retroalimentación y poner en práctica estas recomendaciones y observaciones para mejorar el modelo del proyecto.

En las intervenciones sociales, estar conscientes de que no somos indispensables, sembramos ese proceso pero sus resultados y continuidad no depende de nosotros. Sabremos cuándo partir, cuando seamos autogestivos  y contemos con indicadores que muestran los resultados del proyecto y sí es conveniente terminar.

Por último, es necesario que reconozcamos que somos capaces de cambiar nuestro contexto y sabernos acompañados. Seguir generando redes, fortaleciendo vínculos y sobre todo acompañándonos y protegiendo a las personas que están liderando estas acciones.

¡Te invitamos a ver la sesión completa!